¿Qué es la Música Litúrgica?

La música Litúrgica, como su nombre lo dice, es la música que utilizamos dentro de las celebraciones litúrgicas de nuestra Iglesia; Misa de Domingo, funerales, bodas, confirmaciones ó bautismos. La Liturgia Católica es una Liturgia musical. La asamblea de creyentes tiene un papel central en el canto de la Liturgia. La gente canta textos de la Palabra de Dios y textos de los rituales de la Liturgia.

El papel más importante de los líderes musicales o ministerio de música es el de ayudar a la asamblea de creyentes a participar de lleno en la Liturgia en forma activa y consciente. El canto en la Liturgia y sus ritos es una dimensión normal de cada experiencia de oración en la asamblea. Es muy importante que la gente cante porque la acción de cantar la liturgia forma cristianos. Cuando la comunidad canta, ésta expresa y profundiza su fe.

La música Litúrgica realza los textos y rituales de la liturgia y mueve a la asamblea a la unidad. Abandonamos el individualismo para unirnos en una comunidad de creyentes cantándole a Dios. Escogemos música que ayuda a la comunidad a cantar su fe en unidad.

Por lo tanto, debemos re-evaluar la utilización de cualquier canto que no cumple completamente con la misión de mover a la asamblea a cantar en unidad y fe.

 

Ministerios Musicales de la Parroquia “El Espíritu Santo”

En los diferentes sectores de nuestra parroquia participan varios ministerios musicales:

  1. Fuego de Dios en Nueva Esperanza
  2. Cantándole al Amor en Tiloarque
  3. Arriésgate en El Álamo
  4. J.E.S.U.S a nivel parroquial e interparroquial

Cada uno de estos grupos sirve en las eucaristías, encuentros, retiros, y otros eventos especiales que se realizan a nivel parroquial e interparroquial, siendo su canto una ofrenda de amor al Señor.

Los ministerios musicales de la parroquia fueron bendecidos con la llegada del Padre José Gregorio Rodríguez, quien por medio de sus enseñanzas musicales y espirituales enriqueció la experiencia de cada miembro de orar dos veces bajo la luz del Espíritu Santo.

Ha sido esencial el apoyo de nuestro Párroco, el Padre Edgardo Figueroa, nuestro Vicario, el Padre Hermes Amaya y el Padre Gerardo Vallecillo, quienes han mantenido y mantienen encendida la vocación de servicio y el compromiso en los ministerios.